
Los sonidos de Malasaña es un corto documental que nos hace participes del espíritu roquero y contracultural que anidó en el popular barrio madrileño entre finales de los ochenta y primeros noventa.
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Los sonidos de Malasaña es un corto documental que nos hace participes del espíritu roquero y contracultural que anidó en el popular barrio madrileño entre finales de los ochenta y primeros noventa.
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Las buenas intenciones no bastan para realizar una película sólida. Es necesario un cierto manejo del lenguaje cinematográfico para que las pretensiones se conviertan en logros. Por desgracia, De mayor quiero ser soldado tiene muchas ambiciones, aunque no consiga ninguno de sus propósitos.
Christian Molina, director del filme y de las nefastas ‘Diario de una ninfómana’ y ‘Rojo Sangre’, pretende realizar un análisis de la violencia que bombardea a los niños y jóvenes de hoy en día.
Lo hace a través de la historia de Álex, un chaval de ocho años que cambia su comportamiento cuando nacen sus dos hermanos pequeños. De la noche a la mañana, el niño se convierte en un ser verdaderamente agresivo que pega a sus compañeros y disfruta con las películas, los programas de televisión y los videojuegos más violentos. Incluso llega a raparse a el pelo al cero como sin fuera un neonazi. Su conducta empezará a provocar el desconcierto entre sus padres y profesores. El chico solo encontrará una relativa comprensión en su particular amigo imaginario, que cambia de carácter a la vez que el pequeño.

Con motivo de la concesión de la Palma de Oro de Cannes a El árbol de la vida, la última cinta de Terrence Malick, Vida en sombras dedica su cult movie al segundo largometraje del director norteamericano, Días del cielo. El filme tuvo una larga gestación y decepcionó en taquilla, aunque gustó a la crítica del momento. La película consiguió el premio al mejor director en el Festival de Cannes y se alzó con un Óscar a la mejor fotografía, obra de Néstor Almendros.

Bong Joon-Ho no es ningún desconocido para el público occidental. El cineasta coreano llamó la atención de la crítica internacional con Memories of Murder (2003), un estupendo thriller asiático que se alzó con varios premios en el Festival de San Sebastián de 2003. Joon-Ho amplió su prestigio con The Host (2006), una divertida película con monstruo que se convirtió en uno de los filmes más taquilleros de la historia de Corea.
Sin embargo, nada hacía esperar que después de esas dos estupendas películas de género, Joon-Ho se descolgara con Mother, un maravilloso drama que supera sus logros anteriores.

Vuelve el mejor Woody Allen. Después de unas cuantas películas menores, como Vicky Cristina Barcelona o Conocerás al hombre de tus sueños, el director norteamericano nos ofrece Midnight in Paris, una comedia sobre los peligros de la nostalgia y la obligación que tenemos todos de vivir el presente por mucho que admiremos el pasado.
El cineasta neoyorquino sigue los pasos de Gil, un guionista de Hollywood que quiere ser escritor. A punto de casarse, este norteamericano viaja a París con su prometida, una pija de padres conservadores. Mientras su novia hace turismo y coquetea con un viejo conocido, Gil se dedica a terminar su novela y dar largos paseos por la ciudad. En una de sus salidas nocturnas, el guionista se subirá a un viejo Peugeot que le transportará a su epoca favorita: el París de los años 20 del siglo XX. Allí alternará con los escritores de la Generación Perdida y los surrealistas, y visitará el famoso salón de Gertrude Stein. La experiencia se volverá a repetir noche tras noche.

El público más freak la tiene en sus altares gracias a su papel de novia de Drácula en Van Helsing (Stephen Sommers, 2004) o el de guapa enfermera en Frágiles (Jaume Balagueró, 2005). Sin embargo, Elena Anaya ha dado lo mejor de sí en películas “serias” como Familia (Fernando León de Aranoa, 1996) y Lucía y el sexo (Julio Medem, 2001), dos filmes donde se ponía a las manos de autores de la talla de Fernando León de Aranoa y Julio Medem. Ahora nos sorprende con À bout portant (Fred Cavayé, 2010), un thriller francés donde da vida a una mujer embarazada secuestrada por unos criminales, y La piel que habito (Pedro Almodóvar, 2011), la última película de Pedro Almodóvar. Mientras llega el estreno en Cannes de la nueva cinta del manchego, Freek! Magazine pudo entrevistar a esta mujer de mirada hipnotizante. Va a ser que algo se le quedó de la vampira de Van Helsing.

El sicario de Dios ha vuelto a poner de moda la figura de el cazavampiros. En la película de Scott Stewart, Paul Bettany, un peculiar sacerdote guerrero, intenta liberar a su sobrina de las garras de unos terribles chupasangres. Contará con la ayuda de un joven sheriff y una sacerdotisa de armas tomar que bebe los vientos por él. No obstante, el religioso no olvidará su misión: matar a los habitantes de la noche.
El carácter algo arisco y un tanto insociable del personaje de Bettany en el filme podría ser extensible a gran parte de aquellos que se han encargado de cazar a los bebedores de sangre. Al fin y al cabo, religiosos o no todos están en la misma cruzada contra los no muertos, una labor que no permite demasiadas bromas.